Pues bien, esta tendencia está ya desapareciendo. Bajo mi punto de vista es hora de darle el valor real que tienen las cosas! Si os fijáis, los precios de los cruceros ya no son tan baratos como hace un par de años. Y, a parte de que han subido el precio, existen multitud de tarifas que incluyen una cosa u otra (mejor cabina, flexibilidad de cambio, atenciones especiales...).
En resumen: las tarifas de oferta suelen tener "cabina garantizada". Son esas tarifas que no permiten escoger la cabina, sino que es la propia naviera la que te la asigna informándote del número de camarote una semana antes de la salida. Suelen tener las cabinas en las cubiertas más bajas, situadas en la proa (parte delantera) o en la popa (parte trasera) del barco. Muchas veces, por muy poca diferencia, es mejor poder escoger ya tu cabina desde el inicio de la reserva, y os diré porqué:
- La cabina es ese espacio privado exclusivamente tuyo dentro de un barco donde pueden ir como mínimo 2000 personas. Así que, en el supuesto que hayas comprado una cabina garantizada, sin derecho a elección y te toca una cabina encima de las máquinas, de las zonas comunes de deportes, de la discoteca... no tienes derecho a queja. Y ahí es cuando el viaje empieza a no cumplir tus expectativas.
- Mi consejo: una vez escogido el barco, y sabiendo por donde van los precios, es conveniente mirar el plano de las cubiertas ("deck plan"). Todos los barcos tienen uno con el número de cada cabina para poder escoger y situarte mejor. Intentar reservar una cabina que esté un poco alejada de zonas bulliciosas como las escaleras o los ascensores, pero sin perderlas muy de vista, ya que hay barcos cuyos pasillos son como laberintos y te puede llevar 5 minutos desde el ascensor hasta el camarote... sobre todo en los barcos más grandes, os lo digo por experiencia!
Plano de cubiertas del barco Liberty of the Seas, Royal Caribbean
- Es conveniente, en la medida de lo posible, reservar un camarote que esté situado en el medio del barco. Esta es la mejor zona de todas, ya que si el barco se mueve (y cuando hay mala mar, da igual barco grande o pequeño, que se mueven todos!) se nota mucho menos el movimiento que estando en proa o en popa. De igual forma, es mejor reservar cabinas desde la mitad del barco hasta la proa para evitar la posible vibración de las máquinas, que normalmente están situadas en la zona de popa. Aunque el tema de la vibración en los barcos grandes no se nota nada. Casi ni notas que navega...
Después de todo lo que os he expuesto, vosotros os arriesgáis a contratar algo que no puedes escoger? Yo lo tengo claro... no.
Hay que pensar que un crucero es igual que un hotel, pero en este caso es un hotel flotante. Y al igual que en un hotel es importante la habitación, en un crucero también. Por eso os animo a valorar todas las opciones a la hora de la compra porque a veces por muy poca diferencia, el viaje puede ser mucho mejor. Y aunque hay mucha gente que dice no importarles, luego te explican que ojalá te hubieran hecho caso, creedme!!
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