Y aquí estoy de nuevo!
Que mejor momento que un domingo lluvioso para aprovechar y dejaros otra recomendación de las mías ;)
En estos días de lluvia lo que más te viene a la mente es el buen tiempo, claro está! Y me estaba acordando de nuestro último viaje, concretamente cuando visitamos Sevilla por fin de año. El tiempo fue genial y disfrutamos de un agradable momento que ahora os contaré, el mejor momento de la estancia en esta ciudad.
Tras la visita de las "Setas de Sevilla", nos dirigimos a través de calles muy estrechas y bonitas hacia la Giralda. Y allí, sin comerlo ni beberlo (pim-pam!) nos vimos montados en el coche de caballos de David.
Hacía un día espectacular, y nos gustó mucho la experiencia de lo que, a lo mejor para muchos, es algo demasiado turístico. Pero, ¿ y quién no ha ido a algún lugar y ha hecho lo típicamente turístico alguna vez?
David es un chico joven, que ha decidido seguir con el negocio familiar y tradicional de toda la vida. Y, además, ha decidido emprender un camino paralelo ofreciendo sus servicios para hacer rutas personalizadas para ocasiones o celebraciones especiales. Todo un acierto para mantener este oficio que data de antaño y del cual, actualmente, tan solo se conserva el centenar de coches a caballo en la ciudad.
La parada inicial de nuestra ruta, era la Plaza Virgen de los Reyes, junto a la Catedral. De ahí, fuimos avanzando a través de las calles con naranjos en flor hasta la famosa Torre del Oro.
Torre del Oro
Jardines del Parque de Maria Luisa
Pabellón mudéjar dentro del parque
Plaza de España, Sevilla…
… y la foto de rigor!
Ya de vuelta, tapados con mantita y muy contentos con el paseo y todas las cosas interesantes que nos había contado David durante el recorrido. Una experiencia sin duda inolvidable y para repetir!
Catedral de Sevilla
La Giralda
SEVILLA DE PASEO








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